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Cómo dejar de procrastinar: 10 pasos que funcionan cuando la fuerza de voluntad no basta

Gabriel SánchezGabriel SánchezPublicado
A young woman with headphones looks at her phone instead of the open laptop and notebook on her desk

Para dejar de procrastinar, haz que el primer paso sea tan pequeño que parezca una tontería, decide de antemano cuándo y dónde vas a empezar y aleja el móvil mientras trabajas. Procrastinar es sobre todo una forma de huir de lo que te hace sentir la tarea, así que la solución es facilitar el arranque, no esperar a tener ganas.

Por qué procrastinas

Procrastinar es muy habitual. Una gran revisión de Piers Steel recoge estimaciones de que entre el 80 y el 95 % de los universitarios lo hacen (Steel, 2007). La misma revisión juntó 691 correlaciones para ver qué la predice. Lo que más pesaba era:

  • Lo desagradable que es la tarea. Lo aburrido, confuso o estresante es lo que más se aplaza.
  • Lo lejos que queda la recompensa. Una entrega dentro de tres semanas hoy casi no existe.
  • La poca confianza. Si dudas de que te vaya a salir bien, empezar se siente como un examen.
  • La impulsividad y las distracciones. Siempre hay algo más fácil a un toque de distancia.

Los psicólogos Fuschia Sirois y Timothy Pychyl describen la procrastinación como elegir sentirte mejor ahora a costa de tu yo del futuro (Sirois y Pychyl, 2013). Abres el informe, notas un nudo en el estómago, coges el móvil y el nudo desaparece. Ese alivio rápido es el premio que mantiene el hábito.

Y sale más caro de lo que parece. En un estudio con universitarios, los que procrastinaban tenían menos estrés al principio del cuatrimestre, pero más estrés y más enfermedades al final, y sacaron peores notas (Tice y Baumeister, 1997). El alivio es prestado y lo devuelves con intereses cerca de la fecha de entrega.

Cómo dejar de procrastinar: 10 pasos

  1. Escribe la siguiente acción física. «Avanzar el TFG» es un proyecto. «Abrir el documento y escribir tres puntos del apartado 2» es una acción que puedes empezar ya.
  2. Comprométete a 10 minutos. Date permiso para parar a los 10 minutos. Lo difícil es arrancar, y una vez dentro cuesta menos seguir.
  3. Haz un plan «si... entonces». «Si son las 9:00 de un día laborable, me siento en la mesa y abro el informe». En un metaanálisis de 94 pruebas, los planes con esta forma tuvieron un efecto de moderado a grande para cumplir objetivos (Gollwitzer y Sheeran, 200638002-1)).
  4. Deja el móvil en otra habitación. En experimentos, la gente rindió peor en pruebas de atención y memoria con su propio móvil en la mesa, aunque estuviera boca abajo y en silencio, que con él en otra habitación (Ward et al., 2017).
  5. Bloquea las apps a las que huyes. Si el móvil tiene que quedarse contigo, bloquea redes y juegos en tus horas de trabajo para que la salida fácil no esté. Tienes más ideas en cómo dejar de usar tanto el móvil.
  6. Haz la tarea menos desagradable. Empieza por la parte más fácil, trabaja en un sitio que te guste, pon siempre la misma lista de música. Así bajas el agobio que dispara el aplazamiento.
  7. Trabaja en bloques cortos con temporizador. Saber cuándo acabas hace que empezar dé menos miedo. La técnica Pomodoro usa bloques de 25 minutos con descansos cortos.
  8. Acerca la fecha de entrega. Divide una tarea grande en trozos con su propia fecha y cuéntale a alguien cuándo toca cada uno.
  9. Gánate la parte divertida. Primero la tarea y luego el scroll, la serie o el juego.
  10. Perdónate lo de ayer. Los estudiantes que se perdonaron por haber aplazado el estudio antes de un primer examen procrastinaron menos antes del siguiente (Wohl et al., 2010). La culpa se suma al malestar del que intentabas huir.

Elige la solución según el motivo

Cada motivo pide una solución distinta. Busca la fila que más se parezca a lo tuyo.

Por qué lo aplazas

Qué probar primero

La tarea es aburrida

Bloques con temporizador, un premio al acabar, un sitio más agradable

No sabes por dónde empezar

Escribe la siguiente acción física y nada más

Te da miedo que no quede bien

Apunta a un primer borrador malo y corrígelo después

La entrega se ve lejos

Minientregas que alguien más pueda ver

El móvil te saca todo el rato

Móvil en otra habitación o apps bloqueadas mientras trabajas

Un día de ejemplo

Es un ejemplo, no una norma. Tienes que entregar un informe el viernes y llevas toda la semana evitándolo.

  • La noche anterior: apunta la siguiente acción en un pósit: «Borrador de la introducción, 5 frases».
  • 8:45: el móvil se queda en la cocina. Las redes están bloqueadas hasta las 12:00.
  • 9:00: abres el documento. El plan son 10 minutos.
  • 9:25: sigues, así que haces una pausa de 5 minutos y otro bloque.
  • 12:00: dos bloques hechos. Las apps se desbloquean porque has cumplido el objetivo de la mañana.

Desbloquea tus apps haciendo primero la tarea

LockTy bloquea las apps que elijas en las horas que marques. También puedes ponerte objetivos diarios, como minutos de lectura o no pasar de cierto tiempo de pantalla, y las apps se desbloquean cuando los cumples. Además, te enseña a dónde se van tus horas.

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Selector de objetivos de LockTy con pasos y sueño leídos de Salud, agua, lectura, entreno, tiempo fuera, tiempo de pantalla y focus score
Objetivos diarios en LockTy

Si bloquearlo todo te parece demasiado, una pausa antes de que se abra la app puede bastar para cortar el toque automático. En nuestra comparativa de la mejor app para bloquear apps en iPhone tienes las opciones principales.

Cuánto tarda en costar menos

Empezar a tiempo es un hábito como otro cualquiera, y los hábitos nuevos tardan en salir solos. La calculadora de formación de hábitos te da una estimación para tu caso a partir de la investigación sobre cuánto tardan en formarse los hábitos diarios. Cuenta con que las primeras semanas te costará. Después, los planes «si... entonces» y las apps bloqueadas hacen más parte del trabajo.

Cuando es algo más que procrastinar

Aplazar cosas de vez en cuando es normal. Pero si es constante, te está afectando al trabajo, a los estudios o a la salud y estos pasos no te ayudan, habla con un médico o un psicólogo. El aplazamiento crónico puede formar parte del TDAH, la depresión o la ansiedad, y merece la pena tratarlos directamente.

Preguntas frecuentes

¿Por qué procrastino aunque quiera hacer la tarea?

Porque el retraso tiene más que ver con cómo te sientes que con el tiempo. Aplazar algo aburrido, difícil o incierto te da un alivio inmediato, y ese alivio te enseña a repetirlo. Querer el resultado no hace que el primer paso resulte menos desagradable.

¿Procrastinar es ser vago?

No. En una gran revisión de estudios, lo que más se asociaba a la procrastinación era lo desagradable que resulta la tarea, lo lejos que queda la recompensa, la poca confianza en hacerlo bien y la impulsividad. La vagancia no está en esa lista.

¿Cómo dejo de procrastinar con el móvil?

Pon distancia entre tú y las apps. Deja el móvil en otra habitación mientras trabajas, quita las notificaciones y bloquea las apps que más abres durante tus horas de trabajo o estudio. En experimentos, tener el propio móvil en la mesa, aunque estuviera en silencio, bajó los resultados en pruebas de atención.

¿Qué es la regla de los 10 minutos?

Te comprometes a trabajar en la tarea solo 10 minutos y te das permiso para parar después. Lo más difícil suele ser empezar, así que el compromiso corto te ayuda a superarlo, y mucha gente sigue una vez metida.

¿La procrastinación puede ser señal de TDAH o depresión?

Puede formar parte de los dos, y también de la ansiedad. Si aplazarlo todo es constante, te afecta mucho en el trabajo o los estudios y no mejora con cambios prácticos, habla con un médico o un psicólogo.

LockTy

Bloquea las apps que te distraen y desbloquéalas cumpliendo tus objetivos del día: pasos, sueño, lectura o entreno.

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Fuentes

  1. Steel P (2007). The nature of procrastination: a meta-analytic and theoretical review of quintessential self-regulatory failure. Psychological Bulletin 133(1):65–94.
  2. Sirois F, Pychyl T (2013). Procrastination and the priority of short-term mood regulation: consequences for future self. Social and Personality Psychology Compass 7(2):115–127.
  3. Tice DM, Baumeister RF (1997). Longitudinal study of procrastination, performance, stress, and health: the costs and benefits of dawdling. Psychological Science 8(6):454–458.
  4. Gollwitzer PM, Sheeran P (2006). Implementation intentions and goal achievement: a meta-analysis of effects and processes. Advances in Experimental Social Psychology 38:69–119.
  5. Wohl MJA, Pychyl TA, Bennett SH (2010). I forgive myself, now I can study: how self-forgiveness for procrastinating can reduce future procrastination. Personality and Individual Differences 48(7):803–808.
  6. Ward AF, Duke K, Gneezy A, Bos MW (2017). Brain drain: the mere presence of one's own smartphone reduces available cognitive capacity. Journal of the Association for Consumer Research 2(2):140–154.
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Sobre el autor

Gabriel Sánchez

22 años, desarrollador de software y emprendedor en Madrid.

Soy Gabriel, tengo 22 años y vivo en Madrid. Programo, emprendo con mis propios productos y me gustan las matemáticas, el deporte y la moda. Entre otras cosas hago tres apps para iPhone, Creatinely, LockTy y RepZet, y aquí escribo sobre entreno, creatina y los pequeños hábitos que suman. También hago apps y desarrollo a medida para empresas como independiente. Si quieres que trabajemos juntos, escríbeme.

Esto es información general, no consejo médico. Consulta a un profesional sobre tu caso.